

Los lunares tienen una estrecha relación con la naturaleza interna de su poseedor, hay lunares que nos acompañan desde el momento de nuestro nacimiento, y otros van apareciendo a lo largo de nuestra vida. Estas pequeñas acumulaciones de pigmentación en la piel no aparecen por casualidad, son señales que marcan capacidades ocultas que están latentes en nuestro interior, a la espera de que decidamos utilizarlas, su interpretación dependerá de la ubicación, color y forma.
Cuando los lunares aparecen en el reverso de la mano quiere decir que las capacidades ocultas no se han manifestado todavía. Ahora bien, cuando aparecen en la palma indican que, aunque sea de forma inconsciente, empleamos una intuición especial para resolver problemas en determinados momentos de nuestra vida.

Son accidentes que a veces dejan marca, sin embargo, cuando analizamos el lugar de la herida, muchas veces hay una precisión matemática con algún acontecimiento presente en nuestra vida.
Cuando la herida es profunda y nos queda una cicatriz nos recuerda que, podemos afrontar los problemas sin lastimarnos o castigarnos por ello. Estas señales favorecen y desarrollan la comunicación con nuestro propio inconsciente siempre y cuando no la convirtamos en una especie de manía que nos esclavice y nos inquiete cada vez que aparezcan en nuestras manos.

El callo es un conflicto mental producido por miedo y debilidad de nuestra mente para enfrentarnos a un determinado aspecto de nuestra vida. Es una coraza que nos protege pero que nos puede hacer insensibles o indiferentes frente a las demás personas. Indica un movimiento invertido de la energía, no la dejamos fluir libremente, la condensamos en un punto hasta convertirla en tejido duro o córneo.
Si la callosidad se ve como una capa delgada, el conflicto es reciente, cuando se trata de un espeso trozo de piel dura, el callo tiene raíces que llegan hasta la carne por debajo de la piel, entonces hace tiempo que se ha formado y el problema es de larga duración a nivel mental.

Cuando la piel se pela se transforma, se desprende de células secas y muertas y renace una piel más joven, más fina y más tersa. Trasladada esta circunstancia a nuestro particular idioma, significa que nos estamos desprendiendo de viejos esquemas y empezamos a considerar otras formas de pensamiento más actuales y más beneficiosas para nosotros. Por lo tanto, significa que aceptamos los cambios positivos en nuestra vida.